Muchas personas esperan con emoción la noche de Halloween cada año. La Noche de Brujas, también conocida como Halloween, tiene sus orígenes en el festival celta de Samhain, que se celebraba hace más de 3.000 años. Es una fiesta de origen pagano que muchos creen conocer, pero pocos saben su historia exacta.

Hoy en día, la gente se disfraza de personajes terroríficos como momias, calaveras y brujas en Halloween. Los niños pequeños disfrutan pidiendo dulces en las casas y comiéndolos. A pesar de ello, las raíces de Halloween no son tan amigables como las fiestas de hoy en día que se celebran en todo el mundo.
A medida que Estados Unidos creció, Halloween se volvió más popular como festividad. En el siglo XIX, los inmigrantes llegaban con sus costumbres, haciéndola fiesta más diversa y interesante. En el siglo XIX, Halloween se convirtió en una festividad popular.

En los años 50, la venta de golosinas y disfraces se hizo común, una tradición que continúa hoy en día. La llegada de Halloween a México se debe en gran medida a la influencia de la cultura estadounidense a través de la globalización, los medios de comunicación y las redes sociales.

A medida que Halloween se popularizaba en Estados Unidos a través de películas, series de televisión y redes sociales, muchos mexicanos se sintieron atraídos por la idea de celebrar esta festividad. Sin embargo, es importante señalar que Halloween no reemplaza ni compite con la tradicional celebración mexicana del Día de los Muertos, que se celebra el 1 y 2 de noviembre, donde las familias colocan ofrendas y los niños salen a pedir dulces calaverita el 31 de octubre lo celebran con fiestas de disfraces, comida y desfiles, los niños se disfrazan de sus personajes favoritos y van de casa en casa pidiendo dulces

























































