Marchan las Cuidadoras Potosinas un movimiento en busca de reconocimiento y justicia social

LLEGARON AL CONGRESO DEL ESTADO PERO SÓLO HABÍA UNA DIPUTADO PARA RECIBIRLAS

Por cuarta ocasión, la organización colectiva Cuidadoras Potosinas realizó su marcha en el centro histórico de la capital potosina, no solo representa un acto de protesta, sino también una oportunidad para visibilizar las condiciones adversas que afrontan las cuidadoras familiares en el estado de San Luis Potosí y en otras regiones.

Sus demandas son claras y urgentes: reconocimiento, justicia y apoyo para poder llevar una vida digna, la marcha contó con la participación de cuidadoras familiares provenientes de diversas regiones, incluyendo la zona Huasteca y el Altiplano, quienes se trasladaron desde sus municipios para unirse a esta manifestación. Este acto no solo refleja la unión de las cuidadoras familiares, sino también la gravedad de las problemáticas que enfrentan día a día.

Las cuidadoras familiares primarias expresaron su agotamiento físico y mental debido a la sobrecarga del trabajo de cuidados, una tarea que realizan sin reconocimiento ni apoyo adecuado. Muchas de estas personas viven en condiciones precarias, atrapadas en una situación que les impide emplearse fuera de casa, lo cual las deja sin salario y sin acceso a prestaciones médicas y sociales.

Desde el inicio de su lucha legislativa, más de 21 cuidadoras familiares han fallecido, hecho que lamentablemente pone de manifiesto la indolencia y omisión por parte del Estado y la indiferencia de la sociedad. Estas muertes deberían ser un llamado urgente para atender las demandas de este grupo vulnerable, que continúa siendo ignorado y marginado.

El único diputado presente en el Congreso durante la marcha fue Carlos Arreola, La Diputada Frinne Azuara, pta de la comisión de salud nisiquiera estaba su secretaria y su gente.

Además, Carlos Areeola del Partido Morena se comprometió a mediar en la reanudación de mesas de diálogo con la Comisión de Salud, de la cual forma parte. Aunque la acción de este diputado es un gesto positivo, resulta insuficiente ante la magnitud de las demandas y el impacto que esta lucha legislativa podría tener en cientos de familias.