San Luis Potosí se ha posicionado como uno de los estados con mayores índices de suicidio en México, una problemática que preocupa no solo a las autoridades, sino también a las instituciones sociales y religiosa, en el marco del Día Mundial de la Prevención del Suicidi0, el Padre Tomás Cruz Perales, vocero de la Arquidiócesis de San Luis Potosí, hizo un llamado urgente a la empatía y la escucha activa, especialmente hacia las personas jóvenes.
El sacerdote señaló que, de manera constante, la iglesia católica recibe a personas en situación de crisls suicid@, siendo la mayoría jóvenes que acuden en busca de consuelo, orientación o simplemente alguien que los escuche. Cruz Perales expresó que quienes intentan quitarse la vid@ provienen de todos los ámbitos y situaciones; no hay un perfil único. Incluso quienes aparentan estar bien pueden estar lidiando con pensamientos suicid@s, por lo que la detección de señales de alerta debe partir desde el núcleo familiar y el entorno cercano.
En su reflexión, subrayó la importancia de escuchar a las personas jóvenes, comprender sus inquietudes y brindarles apoyo emocional. El sacerdote describió casos en los que adolescentes y jóvenes acuden a la iglesia porque no hallan solución a sus problemas, o bien, porque sienten que su vida ha perdido sentido. Ejemplificó que situaciones como el no haber ingresado a la universidad, motivos afectivos o problemas personales pueden detonar una crisis profunda que les lleve a buscar una salida desesperada.
Cruz Perales indicó que la iglesia atiende semanalmente entre uno y dos casos de personas con intenciones suicidas, subrayando la gravedad y frecuencia del fenómeno. En todos los casos, la atención busca ofrecer no solo acompañamiento espiritual, sino también canalización hacia redes de apoyo psicológico y médico, enfatizando que nadie debe enfrentar en soledad una crisis de este tipo.

























































