El contralmirante Fernando Rubén Guerrero Alcántar, quien fuera asesinado en Manzanillo, Colima, había alertado meses antes a la alta cúpula de la Secretaría de Marina (Semar) sobre graves esquemas de corrupción en el sistema.
De acuerdo con un audio filtrado y difundido por el espacio de Aristegui Noticias, el mando naval sostuvo una reunión directa con el entonces titular de la Semar, José Rafael Ojeda denunció la operación de una red de huachicol fiscal en aduanas. Según el mando naval, existían movimientos internos, presiones y posibles actos de corrupción que comprometían la estructura institucional,
Además Guerrero detalló irregularidades relacionadas con sobornos y reacomodos de personal, alertas que fueron planteadas directamente a la cúpula naval meses antes de su asesinato.

























































