CIUDAD DE MÉXICO. – La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, presentó los detalles de una nueva iniciativa de Reforma Electoral que tiene como eje central la austeridad republicana, la mandataria, el conjunto de modificaciones legales permitirá un ahorro del 25% en el costo total de las elecciones en el país.
La propuesta contempla una reducción drástica en los recursos destinados al Instituto Nacional Electoral (INE), a los partidos políticos, a los Organismos Públicos Locales (Oples) y a los tribunales electorales. Entre los puntos más destacados se encuentran:
Ajuste salarial: En apego al artículo 127 constitucional, se eliminarán bonos y se reducirán los sueldos de consejeros y altos mandos del INE; nadie podrá percibir un salario mayor al de la Presidenta de la República.
Se eliminará la duplicidad de funciones en los órganos electorales para optimizar el gasto corriente.
Reducción legislativa y municipal: El plan incluye bajar el gasto del Congreso Federal y los congresos locales, además de reducir el número de regidurías en los municipios, estableciendo un máximo de 15 posiciones dependiendo de la población.
Cero efectivo y fiscalización rigurosa
En el ámbito de la transparencia, la reforma busca blindar las finanzas de las campañas. El INE tendrá acceso oportuno y directo a todas las operaciones financieras de partidos y candidaturas.
Asimismo, queda estrictamente prohibido el uso de aportaciones en efectivo; todos los recursos deberán ser manejados exclusivamente dentro del sistema financiero para garantizar su rastreabilidad y evitar ingresos de procedencia ilícita.


























































