El gobernador Ricardo Gallardo lamentó profundamente y reprobó la agresión sufrida por párrocos de la arquidiócesis de Matehuala a manos de elementos de la policía municipal, quienes golpearon a los religiosos y les arrojaron gas lacrimógeno.
Ante estos hechos, el mandatario estatal reveló que los intentos de comunicación con el alcalde de Matehuala han sido ignorados, pero advirtió que las intervenciones a la corporación local no se van a detener.
De acuerdo con las declaraciones del titular del Ejecutivo, cada vez que las autoridades estatales realizan una revisión a la corporación de Matehuala, se registran detenciones de elementos implicados en delitos relacionados con drogas. El gobernador enfatizó que, aunque estas revisiones no sean del agrado del presidente municipal, son estrictamente necesarias debido al evidente mal estado en el que opera su policía.
El mandatario atribuyó este grave incidente a una preocupante falta de capacitación y criterios de contratación en el municipio de Matehuala, señalando que en ese lugar se contrata a cualquier persona y se le uniforma sin darle preparación de ningún tipo. Asimismo, criticó duramente que los elementos locales carezcan de conocimientos elementales en materia de derechos humanos.
Finalmente, Ricareo Gallardo contrastó la situación de Matehuala con la de otras corporaciones del estado, manifestando su respeto por el trabajo profesional que se realiza en municipios como San Luis Potosí capital, Soledad de Graciano Sánchez, Villa de Pozos, Ciudad Valles y Rioverde, e incluso en demarcaciones más pequeñas que sí cuentan con policías preparados, a diferencia de la corporación matehualense.

















































































































































































































